En resumen
Atribuimos los resultados de las decisiones al juicio individual —el CEO que tomó la decisión correcta, el equipo fundador cuyos instintos resultaron acertados. Esta atribución es comprensible y, en gran medida, incorrecta. La investigación sobre la calidad de las decisiones muestra de forma consistente que las variables de proceso explican una mayor parte de la varianza de los resultados que el talento individual. La buena noticia es que el proceso puede diseñarse. El talento no.
Elemento uno: definición del problema.
La fuente más común de malos resultados en la toma de decisiones es resolver el problema equivocado. La calidad de la decisión empieza no con el análisis, sino con la definición del problema: ¿qué decisión se está tomando realmente, cuáles son sus límites y qué constituiría un resultado exitoso? Las organizaciones que se saltan este paso —que se apresuran a generar opciones antes de que el problema esté claramente definido— suelen producir análisis de alta calidad sobre la pregunta equivocada. La definición del problema merece tanta atención deliberada como cualquier otra etapa del proceso de decisión.
Elemento dos: generación de opciones antes de la evaluación de opciones.
La mayoría de los procesos de decisión fusionan la generación de opciones y la evaluación de opciones en el mismo paso: las opciones se proponen y se juzgan de inmediato, lo que significa que las opciones asociadas a defensores poderosos sobreviven y otras se descartan antes de desarrollarse adecuadamente. Los procesos de decisión de alta calidad separan estas etapas. Las opciones se generan de la forma más exhaustiva posible —incluidas las opciones que incomodan al grupo— antes de que comience la evaluación. Esta secuencia produce decisiones con un conjunto de opciones más amplio y más honesto.
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Elemento tres: diversidad estructurada de perspectivas.
La calidad de una decisión está limitada por la diversidad de perspectivas que se ponen en juego. Una decisión analizada exclusivamente desde una perspectiva financiera pasa por alto las dimensiones operativas, humanas y estratégicas. Una decisión analizada por personas que comparten el mismo bagaje sectorial pasa por alto las analogías de sectores adyacentes. Los procesos de decisión de alta calidad reclutan deliberadamente diversidad de perspectivas, ya sea involucrando a personas con distintos antecedentes o asignando roles analíticos que obliguen a considerar dimensiones que el equipo natural subestimaría.
Elemento cuatro: articulación explícita de los intercambios.
Toda decisión estratégica implica intercambios que son reales pero incómodos de nombrar. Un aumento de precios intercambia mejora del margen por riesgo de volumen. Una entrada en un mercado intercambia oportunidad de crecimiento por concentración de recursos. Las decisiones de alta calidad nombran estos intercambios explícitamente y los evalúan con transparencia, en lugar de enterrarlos en un análisis que presenta una imagen más limpia de lo que la realidad permite. Quien acepta explícitamente un intercambio está tomando una mejor decisión que quien lo ignora.
Elemento cinco: razonamiento documentado.
Las decisiones de alta calidad se documentan en el momento de tomarlas, no se reconstruyen después. La documentación recoge no solo la decisión adoptada, sino también el razonamiento, las alternativas consideradas, la evidencia que más influyó y las hipótesis de las que depende la decisión. Esta documentación permite el aprendizaje organizativo (cuando los resultados difieren de las expectativas, la organización puede examinar qué omitió el razonamiento) y mejora la calidad de las decisiones futuras (el razonamiento documentado se convierte en una referencia para decisiones futuras similares).
Contexto de investigación
En una encuesta de McKinsey, el 72% de los altos ejecutivos dijo que las malas decisiones estratégicas eran tan frecuentes como las buenas o eran la norma predominante.
McKinsey & Company: Desenredando la toma de decisiones de tu organización (2017)Esta estadística publicada de forma independiente aporta contexto al tema; no respalda todas las afirmaciones de este ensayo.
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